jueves, 3 de noviembre de 2011

Luis Dabeiba

Ospina me habló de ese trozo del libro del maestro en que éste se refería elogiosamente a José de Lima. El maestro era muy parco, un afefóbico, según la ingeniosa denominación de Eustaquia, que siempre andaba inventando palabras, creando anagramas. Afefóbico: que rehúye el afecto. No era raro que a Ospina le extrañara encontrar esa frase laudatoria, más dirigida a un pupilo, sabiendo que acostumbraba darles madera a sus alumnos. Ospina había comprado el libro, y un día me lo prestó. Entre Ospina y yo acabamos por dedicarnos a desentrañar la relación ambivalente entre el maestro Luis Dabeiba y esu todavía joven epígono José de Lima.    

martes, 1 de noviembre de 2011

Bienvenidos

Bienvenidos, compañeros lectores.
Es esta una invitación para que se vinculen a este blog, leyendo los textos y aportando comentarios. En mi perfil están algunas de mis aficiones, por ejemplo el jazz.
Sea esta una oportunidad para invitaros a escribir, lo cual no es tan difícil si lo tomamos con cierto desenfado, como el que empleo en algunos de mis cuentos, ¿habéis visto?
Ahí pongo algunas fotos, donde mi guitarra Juana es protagonista. ¿Por qué Juana? Era el nombre de mi abuela paterna, a quien no conocí. Con ella he armonizado no pocas canciones de mi autoría. En cuestiones musicales podéis llamarme Clay Montalvo.

Hasta pronto.

lunes, 10 de octubre de 2011

Hoy, once de octubre

Hoy, once de octubre, recuerdo desaparecidos sitios de la ciudad, de Medellín: alguna panadería donde solía entrar en mis años mozos, algún billar, un parqueadero. Otros paisajes ocupan su lugar: un centro comercial de cinco pisos, una plaza con esculturas, etcétera. El espacio está ahí, el decorado cambió. Se me ocurre escribir sobre estos desaparecidos sitios, enlazarlos en una historia de urbe. Hablar también de lo nuevo, del termitero arquitectónico en que se transforma la ciudad. A la panadería iba tras pasteles de arequipe; al billar, a vaciar la vejiga; al parqueadero nunca entré, pero sé que se anegaba cuando llovía fuerte, quizás por cierto desnivel de la calle.

martes, 16 de agosto de 2011

De mis lecturas actuales

La Marquesa de Yolombó, La taberna, Libro de Judit. Personajes femeninos: Bárbara, Gervasia, Judit. La primera con embelecos de minera; la segunda también se las da de empresaria, monta una tienda de planchado; Judit también tiene su industria: decapitar a Holofernes.

Fresco del mestizaje, de la época colonial, la obra de Carrasquilla. Fresco inmenso y espectacular de Paris, la obra de Zola. Muestra de la mescolanza de culturas orientales (Asiria, Media, Grecia, Judea), el libro bíblico.     

jueves, 19 de mayo de 2011

La zorra y la gallina

La zorra se come a la gallina, la deshuesa, deja mondos los huesos, apenas con unos ripios de carne gruesa y grasienta.

La zorra ha pulido su arte.

La gallina tiene plumas, pellejo, grasa, carne, pero a esta zorra sólo le importan los huesos, entre más desnudos, mucho mejor.

El escritor es la zorra; la gallina, el lenguaje.

sábado, 30 de abril de 2011

Otro sábado de la vida

Otro sábado de la vida. No importan los libros leídos, los títulos logrados, quizás una migaja los pasos andados. Importa el instante, el decurso, saber que existe una bella mujer llamada Magnolia, la madre de mis hijos; saber que existe un hombre insistente llamado Hernando, o Clay, que también así me gusta llamarme.

Otro sábado de la vida, en un club de ajedrez del centro, entre hombres extraños con la pátina de la soledad grabada en la cara. El salón anexo sirve de café internet, y esta es otra historia de soledad y de ansia. Jóvenes y adultos, hombres y mujeres, heterosexuales y homosexuales, todos se prosternan ante la Net. Conjuran el oráculo.

Otras veces me atraía fuertememete el ajedrez, hoy no me tienta tanto jugar. Me bebo una cerveza, reviso mi blog, escribo este texto, veo morir la tarde. Gran parte de ésta la compartí con Magnolia, de compras, almorzando, bebiendo un café, platicando en las escalas de la estación Parque de Berrío. Le mostré los rieles del antiguo tranvía, un breve tramo conservado como reliquia. Leímos la placa. No los conocía aunque había pasado innumeralbles ocasiones por allí.

-Tranquila-le dije- toda esta gente que inunda la calle los pisa y ni siquiera de da cuenta de lo que son. Ignoran que Medellín tuvo tranvía. Pero se maravillan con el metro. Así es la vida.






 

lunes, 4 de abril de 2011

Las vírgenes de las rocas

En esta obra de D' Annunzio hay un pasaje encantador sobre unos almendros en flor. Hace poco vi una lámina de una pintura de Van Gogh que se titula El almendro con flores. Entonces tuve una idea más cierta de lo que D' Annunzio hablaba, por qué sentía tanto regocijo con esos árboles. Es que son hermosos.

Al volver a casa, busqué el libro, que por fortuna tengo en mi biblioteca. Esculqué entre las hojas y hallé las páginas en que el narrador se embebe con la contemplación de los almendros en flor. Hace cortar unas ramas y se las envía a sus tres amigas.

Nuestros almendros tienen inflorescencia, pero no flores. Deben ser parientes de la especie europea. También son muy bellos. En la unidad en que vivo hay una glorieta circuída de almendros.

sábado, 5 de marzo de 2011

De lo que escribimos y leemos

¿Qué es valioso o baladí en lo que escribimos y leemos? De lo que escribimos tal vez muy poco pueda librarse de la vanidad y la inutilidad, pero siempre será un trabajo intelectual, una obra del espíritu, si se afronta con seriedad.

¿Publicar? Tal vez hasta sea más llenador leerlo a los amigos, en una tertulia, por ejemplo. Siento que todo libro publicado nos mata un poco.

Las lecturas, todas nos alimentan, pero hay que leer clásicos y, dentro de lo nuevo, lo que sea verdaderamente bueno. Hoy en día el libro, las historias editadas, caen en lo desechable. Es una evidencia desconsoladora, sobre todo para los plumígrafos como uno, mas es la realidad. Ni un libro de Vargas Llosa se lee dos veces. Cada segundo sale uno nuevo, y se lo engancha al mundo del consumismo con todos los juguetes de la industria capitalista. El escritor es un pelele.

Sin embargo, sigo escribiendo. Sino, el mundo podría reducirme, aplastarme. Es casi cuestión de supervivencia. ¿Soy sincero?

Creo que sí.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Saludos Matvei

"Qué cruel me pareció la fuerza que los perseguía y acosaba entre el polvo y el fango."

Estas palabras son de Matvei, héroe de Mis confesiones, de Máximo Gorki. Aluden al sufrimiento de los peregrinos que van a los lugares santos en busca de consuelo. Matvei también es un caminante, un romero. Desengañado de los profanos y de los clérigos, camina, pesquisa, habla con las personas que encuentra, los escucha. Muchos de éstos reniegan de Dios. Matvei sabe que Dios vive en él, pero desea saber el por qué de muchas cosas.

Raro hallar un personaje místico en Gorki, luego de que en La Madre y en Tomás Gordeiev hay un ataque feroz contra la religión. Los rusos tienen inclinación al misticismo, una faceta de este pueblo se arraiga en la fe, en la búsqueda de Dios. En Mis confesiones no deja de haber posiciones anticlericales. En diversos pasajes se desvelan los vicios y la corrupción de los eclesiásticos. Matvei pasa dos años en un monasterio y huye decepcionado de esta vida, que encuentra degenerada y severa.Se dedica a recorrer los pueblos y ciudades, solitario, interrogante. 

sábado, 12 de febrero de 2011

Sobre el poema Alabama

Me lo inspiró el tema de John Coltrane que lleva el mismo título. Es un homenaje a este gran hombre, que nos regaló toneladas de buena música. Gracias, señor John Coltrane. Gracias. Esta tarde de febrero es lo único que mi corazón puede darte en compensación por tanto jazz y tan divino. Os lo comparto.

martes, 8 de febrero de 2011

Notas al vuelo

El artista del trapecio (F: Kafka):

La idea-imagen de la marginación, recurrente en Kafka, vuelve a aparecer en El artista del trapecio. Esta marginación asume dos formas: automarginación y marginación ocasionada por un ente autoritario. El primer caso, automarginación, la vemos en el relato citado. El trapecista, por voluntad propia, vive apartado en el trapecio, en lo alto de la carpa del circo. También lo vemos en Un artista del hambre, donde el ayunador, por amor a su arte, se margina, rechaza el alimento y se aísla en un espacio ideal a las determinaciones de este rechazo: La jaula.

El segundo caso, la marginación por un ente autoritario, lo apreciamos en La metamorfosis, donde Gregorio Samsa es recluido en su cuarto y luego en el cuarto de desahogo, donde se deteriora y muere. En El proceso se presenta un ejemplo más contundente de marginación por parte de un "juez" externo. Joseph K. es acusado, enjuiciado, sentenciado y eliminado sin saber quién lo acusa, enjuicia, sentencia y elimina. En resumen, es quitado de en medio por un poder indeterminado. 

lunes, 7 de febrero de 2011

Tía Rufina

Tía Rufina
vives al lado del mar
del mar del que me siento ausente
del mar donde iré a templar
cuando esta experiencia
ceda lugar a otra más vasta.

Tía Rufina
vives junto al río
al río de camarones y cangrejos
al río junto al árbol
a cuya sombra un día
fui de pesca con mis primos
tus hijos.

Tía Rufina
dos o tres veces has venido
a esta ciudad encementada
a esta ciudad desangrada
donde poco te amañas
y que te apresuras a dejar
como si estuviese apestada.

domingo, 6 de febrero de 2011

De mis libros favoritos

La Biblia, que frecuento desde muchacho con fines absolutamente paganos.
El proceso, porque en no pocas ocasiones me he sentido Josep K.

viernes, 4 de febrero de 2011

ARACELYS GONZALEZ RODRIGUEZ: Un perfil muy dinámico

Aracelys González es la presidenta fundadora de LATINOS CRECIENDO, una empresa que concibió hace cinco años, cuando se radicó en Arizona, donde reside con su esposo y su hijo. El emprendimiento y la persistencia la han caracterizado. Tiene un programa de altas miras, MUJER DE EXITO, un estímulo constante al perfeccionamiento humano.

Mujer con gran capacidad de trabajo, ha contado con una regla de oro: Creer en si misma y ayudar a la gente a estimarse.

Buena por esa.

jueves, 3 de febrero de 2011

De mis lecturas actuales

Leo a Máximo Gorki, La madre, Tomás Gordeiev, Mis confesiones. Alguien me preguntó si tiene la monumentalidad y la grandeza de un Dostoievski o de un Tolstoi. Evito comparaciones de esta índole. Cada escritor es sui generis. Gorki es un grande, sin duda. Ese personaje de La madre es hermoso. Tomás Gordeiev es asombroso. Y ese Larion de Mis confesiones es sublime.

Por otro lado, leo Mi Simón Bolívar, de Fernando González, una muy personal biografía del Libertador, con un Lucas Ochoa muy interesante, que, hasta donde llevo leído, acaba siendo el protagonista de la obra: un antioqueño filósofo, desabrochado, rebelde, punzante, anticlerical, amante del budismo, en fin. Cautivante el lenguaje de nuestro Fernando González, de corte nietscheano. Sencillo y lúcido.

No encuentra uno a Bolívar ahí mismo, pues lo posterga, pero siempre habla de él exaltada y elogiosamente. Bolívar fue el Hombre suramericano, el ideal.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Libro recomendado

TOMAS GORDEIEV, de Máximo Gorki: estupenda novela, historia de un hombre fallido, un fracaso social. En otro sentido, un desertor, un rebelde, un triste ser de las estepas. El hombre ruso y el río Volga os mostrarán su encanto. Y el espíritu humano os revelará sus encrucijadas, sus anhelos de elevación. 

¿Qué es Trapos de luna?

Trapos de luna es una página literaria donde podrás encontrar noticias de mi obra. El poema "lunas pérfidas", por ejemplo, es un texto reciente, incluido en un libro inédito: Las escamas de la vieja sierpe.

Trapos de luna también es el título de una novela que escribí hace poco, donde trato de mostrar la gente buena y la mala gente de el país en que vivo.A través de la historia de una mujer chiflada, la señora Santos, se teje la vida de un conglomerado estrujado por la violencia: Pueblo Chino.

martes, 1 de febrero de 2011

Lunas pérfidas

Conocí la sensación del desgaste inútil
El saldo amargo de la lujuria frustrada
La negativa de las mujeres, el escurrirse
De la noche como un labio chupado.
La soledad me llevó a los bares
La timidez me cerró los prostíbulos.
Si había en mí una palabra profética
Acaso tardé en escucharla.
Fui tardo en el sexo, no por frigidez
De la sangre. No tuve novia hasta los veinte
Y me costó apropiarme del papel.
Mis descortesías provocaban el adiós.
La soledad volvía a recibirme
Como una madre a un hijo inepto.
Si había en mí un mundo de visiones
Se chafaba en vagabundeos nocturnos
Asaeteado por lunas pérfidas.
Esa malaley de las musas duró mucho tiempo
Y tal vez aún hoy aguardo su dádiva.
Con los años, el buen sentido limó rebeldías
Y me condujo por el carril del buen vecino.
Tuve esposa, hijos, amigos,
Pero no pude zafarme la oscura lapa de la soledad.