jueves, 3 de noviembre de 2011

Luis Dabeiba

Ospina me habló de ese trozo del libro del maestro en que éste se refería elogiosamente a José de Lima. El maestro era muy parco, un afefóbico, según la ingeniosa denominación de Eustaquia, que siempre andaba inventando palabras, creando anagramas. Afefóbico: que rehúye el afecto. No era raro que a Ospina le extrañara encontrar esa frase laudatoria, más dirigida a un pupilo, sabiendo que acostumbraba darles madera a sus alumnos. Ospina había comprado el libro, y un día me lo prestó. Entre Ospina y yo acabamos por dedicarnos a desentrañar la relación ambivalente entre el maestro Luis Dabeiba y esu todavía joven epígono José de Lima.    

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