Guitarra
Mi práctica cotidiana de guitarra
va por estos rumbos:
Comienzo con dos obras de Matteo
Carcassi, el Andantino Grazioso y el Vals. Sigo con un Legatissimo de Jairo Enrique Restrepo y con Lágrima, de Tárrega. En seguida ataco de nuevo a Carcassi, un Andante y Le Papillon,
de Mauro Giuliani. A continuación toco la Oda a la Alegría, de Beethoven. Luego, dos
obrillas de este servidor: Esperanzas y Melodía Número 2.
Prosigo con tres estudios, uno de
Leo Brouwer, uno de Giuliani, otro de Carcassi, como introito del Vals Venezolano, de A. Lauro, El Intermezzo Número Uno
de Luis A. Calvo y el Preludio Criollo, de Rodrigo Riera.
Toco una progresión que empieza con un CM7, y termino con algún
segmento de Brisas de Cádiz, de Emilio Medina. Sólo un segmento, porque todavía
no memorizo la obra completa. Estoy en eso, estudiándola.
Mi ejecución de estas obras es modesta, aunque en algunas, las más sencillas, he adquirido agilidad y algo de expresión. Las trabajo como complemento de la guitarra popular, porque mi objetivo primordial es la cantautoría. Sé que la técnica aprendida con este repertorio clásico se inervará poco a poco con la guitarra popular.
Y así voy.
Mi ejecución de estas obras es modesta, aunque en algunas, las más sencillas, he adquirido agilidad y algo de expresión. Las trabajo como complemento de la guitarra popular, porque mi objetivo primordial es la cantautoría. Sé que la técnica aprendida con este repertorio clásico se inervará poco a poco con la guitarra popular.
Y así voy.
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