La zorra se come a la gallina, la deshuesa, deja mondos los huesos, apenas con unos ripios de carne gruesa y grasienta.
La zorra ha pulido su arte.
La gallina tiene plumas, pellejo, grasa, carne, pero a esta zorra sólo le importan los huesos, entre más desnudos, mucho mejor.
El escritor es la zorra; la gallina, el lenguaje.